Casa Cavia
Cavia 2985 — 23 de jul de 2026
El lugar
A Casa Cavia ya lo conocía de antes. Está en esa zona tan linda de Palermo, sobre Libertador, rodeada de parques. Y lo más lindo que tiene es el jardín: un árbol rodeado de una especie de fuente, todo un ambiente muy ameno y muy cálido. Adentro también es lindo, pero no le llega ni a los talones al jardín.
Fuimos dos veces: la primera en julio, de noche (o más cerca de la noche, en invierno), y la segunda hace un par de semanas, de tarde. Es muy lindo en los dos momentos; las luces lo hacen muy ameno. Para mí está bueno ir en las dos instancias.
No es solo el jardín. Le pusieron atención a todo: las luces, los platos, las mesas, las velas, los cubiertos dorados. A Flor (y a mí también, la verdad, porque estaba divertido) le llamó la atención que el azúcar y la sal venían en unos potes medio imantados, para no apoyar la tapa. Les dejo una foto por ahí. Todo te hace sentir que estás en otro lado.
La atención
Espectacular. Son todos increíblemente cordiales, muy predispuestos, muy pacientes, y recomiendan muy bien.
La primera vez nos habían sentado en un lugar y les pedimos si podíamos movernos para estar más cerca de la fuente: “sí, por favor”, y nos movieron todo. La segunda nos habían puesto adentro y queríamos estar afuera: “a ver, déjame averiguar”, y enseguida nos llevaron.
La comida
Increíble. Completamente increíble.
Primera visita. Nos había llamado la atención el chipá de jamón y queso, la moza nos confirmó que era de lo mejor, y pedimos eso. Ahí descubrimos nuestro primer amor por el chipá de jamón y queso. Flor pidió un café y yo un té blend, muy rico, y ella además un alfajor de frutos secos.
El tostado es de lo mejorcito que comí. Vienen dos tostados chiquitos; con el hambre y lo rico que es, uno tranquilamente podría pedir dos porciones. Viene bien cargado pero en su punto justo: la cantidad exacta de jamón, la cantidad exacta de queso, y el tostado en sí riquísimo.
El alfajor de frutos secos estaba rico, pero muy seco. Se sentía como frutos secos agrupados en forma de alfajor; en un alfajor uno espera otra contextura. Un 8 de 10.
Segunda visita. De día. Pedimos una limonada y una pomelada, riquísimas las dos, muy buen sabor. Repetimos el chipá y le hice probar a Flor los scones, que nunca había comido: con dulce de leche y mermelada. Vinieron bastantes y vinieron muy calientes, y eso para mí fue un punto en contra: los scones tienen que estar frescos, calentitos, pero no recién salidos del horno. La mermelada y el dulce de leche, perfectos. Igual estoy acostumbrado a los scones de mi madre, que son los mejores que probé en mi vida, así que acá los sentí ricos pero les faltaba algo.
Por qué los puntajes
Lugar, 5: la van a pasar increíble, es completamente hermoso. Atención, 5: perfecta. Comida, 4: vas a comer rico sí o sí, pero hay cosas perfectas, como el chipá, y otras que están bien o muy bien, como el alfajor y los scones.
Vamos a seguir yendo a probar cosas. Tenemos pendiente ver cómo son las cenas y los tragos.
Qué pedimos:
- Limonada $8.400 (US$ 5,4)
- Pomelada $8.400 (US$ 5,4)
- Scones con mermelada y dulce de leche $24.000 (US$ 15,4)
- Chipá con jamón y queso $25.000 (US$ 16)